Home>Entrevistas>Entrevistas>Estopa>El Periódico
        ESTOPA DESTRANGIS ¿LA CALLE ES TUYA? VOCES DE ULTRARUMBA    
     
  ENTREVISTA EL PERIÓDICO  
 
Entrevista El Periódico
 
   
EXTRAIDA DE:
FECHA ENTREVISTA:
Mayo de 2001
REALIZADA POR:

Jordi Bianciotto

     
 

"HEMOS ASIMILADO BIEN EL ÉXITO PORQUE HA LLEGADO POCO A POCO"

En apenas dos años, David y José Muñoz, hermanos residentes en Cornellà y de origen extremeño, han pasado de la cadena de montaje a vender un millón de discos. El 9 de mayo, 'asaltarán' el Palau Sant Jordi.
David y Jose Muñoz : "No nos sentimos héroes de barrio, la música no tiene clases sociales"

Se han resistido a participar en Tómbola y otros menús rápidos televisivos. ¿Ya le temen a la fama a cualquier precio?
D:
Es que, actualmente, el personaje se come cada vez más al trabajador y a la persona. Y a nadie le puede gustar ser un personaje. La vida no es un cómic. No queremos salir en ningún programa del corazón, porque lo nuestro es la música.
Pero su discográfica les presionará para que digan sí a todo.

J:
Cada vez llevamos más las riendas. Al principio éramos más pardillos, pero ahora somos conscientes de que, al salir en ciertos programas, quien queda bien o hace el ridículo somos nosotros.
D:
No se trata de ir o no a determinados sitios, sino de que sólo queremos hablar de nuestra música y cantar. Aunque, eso sí, tenemos un criterio sobre lo que pasa en el mundo.

También han vetado a la prensa adolescente, y eso que sus fotos ilustran muchas carpetas quinceañeras.
D:
Todo eso nos halaga, pero no nos gusta que nuestra imagen pase a ser un estereotipo, con ese halo de artistas. Somos los de siempre.
J:
A una fan yo le diría que no se puede enamorar de nosotros sin conocernos.

¿A qué más se han negado?
D:
A hacer películas. Nos propusieron una en plan Manolo Escobar, ¡como protagonistas! Supongo que piensan: 'como han vendido un millón de discos, pues haremos una película que atraiga a un millón de espectadores'. Es una asociación un poco simple. No daremos ese paso. Otra cosa son los guiones.
J:
Estamos encabezados en hacer un corto, y ya tenemos algunas ideas. De entrada, en el próximo disco queremos que haya una pista con imagen de CD-Rom. Queremos contar con Fernando Guillén Cuervo.

Usted, David, militó en un sindicato estudiantil trotskista.
D:
Sí, pero eso son etiquetas. Yo no soy ni trotskista, ni rockero, ni nada.

Pero algún poso habrá dejado.
D:
Claro, algo queda. Marca unas tendencias; una sensibilidad social. Me apunté al sindicato porque creí que serviría para una mejora. ¡Montábamos unos pollos! Una manifestación para apoyar a un alumno al que habían pegado, o para denunciar que un colegio estaba en ruinas. Pero yo creo que eso no es trotskismo; es sentido común.

Hay quien dice que ya no hay diferencias entre ser de izquierdas y ser de derechas. ¿Qué dicen?
D:
Que no es verdad. Claro que hay diferencias. Los intereses de clase son diferentes. Los que cada vez se parecen más son los partidos. Pero las clases existen, y hay partidos que defienden más a unos que a otros. Yo digo a veces eso de 'eres más tonto que un obrero de derechas'.

Pero, con ustedes, la herencia de la rumba se ha hecho interclasista. ¿Cómo se hace para que adolescentes de segmentos sociales no precisamente marginales sepan de memoria sus estribillos?
D:
España ha cambiado. Es más tolerante. La gente es más abierta a escuchar expresiones populares e incluso argot y palabras malsonantes.

¿Creen que hay menos prejuicios?
D:
Claro. Ahora a la gente le hace gracia lo de los calorros. Y me parece bien. La doble moral va a la baja, y la gente entiende que cantemos sobre problemas cotidianos y de trabajo, o sobre los accidentes de coche o las máquinas tragaperras...
J:
Con mucha ironía.

¿Cuando ven a adolescentes con ropa de marca cantando La raja de tu falda, sienten que su música se ha escapado de su ámbito natural?
D:
No, porque la música no tiene clases sociales. Nosotros hacemos canciones, y el resto ya es cosa del marketing. Ni somos héroes de barrio ni nos gusta simbolizar nada. Además, tener dinero no es pijo; lo pijo es cómo se utiliza: vacilándote y mirándote por encima del hombro.

Según una encuesta, el 60% de la población del resto de España cree que el catalán se habla para diferenciarse. ¿Han hecho pedagogía en sus viajes por el estado?
D:
Yo he ido a Madrid y no he encontrado hostilidad, pero la pedagogía de lo catalán es una gran asignatura pendiente de la democracia. Está claro que eso de la encuesta no es verdad; cada uno habla el idioma que le sale. Y Catalunya es el mejor ejemplo de convivencia del mundo. La mejor propaganda de Catalunya la hacen los inmigrantes que en verano se reparten por España.
J:
Ahora, el mayor problema que viene es la inmigración. Y hay que ser solidarios: todos, en algún momento, hemos sido inmigrantes.

¿Se han planteado grabar alguna canción en catalán?
D:
Tenemos algunas canciones en catalán. Sí, sí, en serio. ¿Incluirlas en el nuevo disco? ¿Por qué no?
J:
No hay ninguna ley que obligue a cantar sólo en castellano.

Acaban de viajar por primera vez a México. ¿Creen que allí comprenderán su lírica coloquial de "piñazos con un Seat Panda"?
D:
Bueno, Molotov triunfaron en España con un lenguaje muy mexicano. Y hay algo en lo que coincidimos con los barrios de la ciudad de México, y es en nuestro origen obrero. Todos los barrios son iguales.

¿Es obrero estar a favor de bajarse canciones en Internet?
D:
Nos molesta que haya mafias detrás. Nos sentimos estafados.

¿Pero, hay que multar a quien compra una copia pirata de su disco por 1.000 pesetas?
D: ¡No! Quizá a quien lo vende.
J:
Y tampoco a él, que igual es un chaval marroquí, sino a quien está detrás y se está forrando
.