Home>Entrevistas>Entrevistas>¿La calle es tuya?>Revista Música Sí Nº 19
        ESTOPA DESTRANGIS ¿LA CALLE ES TUYA? VOCES DE ULTRARUMBA    
     
  ENTREVISTA REVISTA MÚSICA SÍ Nº 19  
 
Transcripción Revista Música Sí (Nº 19)
 
   
EXTRAIDA DE:
Revista Música Sí
FECHA ENTREVISTA:
Marzo de 2004
REALIZADA POR:

Gemma Artica

     
 

Tras un año sabático y con fuerzas renovadas, los hermanos Estopa Muñoz, Estopa, han regresado dispuestos de nuevo a conectar con el público como sólo ellos saben hacerlo. Con ganas y muy buen humor, David y Jose hablaron con Música
Sí y derrocharon bromas, espontaneidad y franqueza.

Después de un año de descanso, por fin habéis vuelto a la acción y quisisteis dar el pistoletazo de salida con una convocatoria que tuvo un éxito impresionante.

DAVID: Estábamos supercortados. No esperábamos tanta gente. A la despedida ya vino mucha y ha venido todavía más a la presentación del nuevo disco. No podíamos ni hablar.

¿Hasta dónde esperáis llegar con este álbum?

D: No queremos llegar a ningún lado, esto es una aventura. No nos gusta que nos mareen con cifras de objetivos.

JOSE: Lo nuestro es cantar.

Es el primer disco que producís y, según vosotros, el más controlado de todos. ¿Qué significa esto?

J: Que hemos tenido más tiempo para controlarlo.

D: Hemos querido ser productores porque teníamos tiempo para pensar cómo queríamos que sonaran las canciones. Después de dos años con Sergio Castillo, que ha sido nuestro maestro en labores de producción, nos veíamos capacitados.

Vosotros sois gente trabajadora, de la calle, con unas canciones pegadizas y una letra muy directa. ¿Creéis que son ésas las claves de vuestro éxito?

D: Creo que es cuestión de gustos. A mí me gusta la música que hacemos y si a la gente también le gusta, la sigue, pero no sé cuál es la fórmula. Nos sale del alma. No podemos controlar ni domesticar nuestro sentido musical.

¿Estáis cansados de que algunos pregunten cuándo vais a cambiar de estilo? Como decís, eso es lo que os gusta.

D: Yo escucho un disco, y escucho otro, y otro, y parecen similares, pero creo que lo que son es igual de diferentes.

J: Teníamos cuarenta temas para seleccionar y escogimos los que eran más representativos de cada palo. Podíamos haber hecho diez rumbitas, o diez rocks, o diez raps. Pero hemos querido hacer un disco abanico de todas nuestras caras: una rock, una heavy, una más tranquilita, otra más romántica...

D: Es mutante. Y previsiblemente imprevisible. Estás escuchando una canción y sabes que va a ocurrir algo, como en las películas, porque si no ocurre nada es un aburrimiento.


Ese gusto por las rumbas y el rock, ¿de dónde viene?

J: Habrán sido influencias de mis padres quizás, que son extremeños. Y de nuestros colegas, que escuchan esta música: La Polla Records, Los Chunguitos, Extremoduro...

En vuestra trayectoria habéis madurado y evolucionado. ¿Qué novedades hay en vuestra música?

J: Mi voz suena más fuerte (sonríe).

D: Eso le gusta. Cuando estábamos produciendo iba a escondidas a la mesa y decía "sube mi voz, sube". Y lo cierto es que queda mejor con su voz más alta, más estridente. Lo estridente es magnético. Si hay algo de magnético en nuestro sonido es el empaste de su voz con la mia, hay un punto justo, como en la fórmula de la coca-cola. Lo hemos aprendido con nuestros discos. En el segundo ya estaba más alta y en el tercero está en su punto.

J: Así para siempre ya. En otros discos hemos puesto más florituras. En éste lo que está grabado suena todo: la caja, el bajo... Hay claridad de instrumentos y contundencia.

Cuándo surge algún conflicto grabando, ¿quién gana?

D: El que se pone más pesado. Democracia cabezona.

J: El que más utiliza la técnica del desgaste.

¿De dónde viene el título del disco?

D: El título del disco lo inspiró un chaval de 10 años llamado Jordi, más malo que un demonio, pero buen chaval. Hace dos años estábamos grabando el video de "Me falta el aliento", y los niños se metían en el plano. El cámara les decía que se quitaran. Y Jordi le saltó: "¿La calle es tuya?". Y era verdad...

¿David, por qué es "Tragicomedia" tu canción preferida?

D: Es la que más me pone la carne de gallina.

Y la tuya, Jose, ¿cuál es?

J: "Pastillas de freno". Es muy obrera, pro proletario. Nosotros trabajábamos en una fábrica que ahora está a punto de cerrar, una filial de la SEAT. Ahora se la llevan por ahí y la gente se está yendo al paro.

¿Qué contáis en esta canción?

J: La hemos dedicado a una etapa del día de un trabajador. Se nota que hemos estado ahí.

D: Y es un orgullo. Yo pienso que a quien no ha trabajado, algo le falta en la vida.

¿Con vuestra música pretendéis remover conciencias?

D: No, no pretendemos con ninguna canción remover conciencias, ni hay pretensión ninguna, hablamos de hechos reales. Y como buen realismo, no tiene moraleja. Que cada uno saque sus propias conclusiones.

J: Son como cuentos, música para pasarlo bien.

Jose, ¿por qué no te habías atrevido hasta ahora a cantar?

J: No lo sé. A lo mejor es cuestión de seguridad, ahora estoy más "segurito" de mi mismo. Parezco Flanders (se ríen). Mi hermano me comía la olla desde el primer disco.

D: "Canta un tema, canta un tema..."

J: Me daba vergüenza, palo, respeto. En la gira vendrá bien, porque descansa y refresca.

D: A mí me va a venir de muerte. Y ahora van a ser interminables los conciertos. Espero que la gente no se canse. Nosotros estamos en una forma física envidiable, al cien por cien, con muchas ganas de cantar en directo.

Os lo pasáis en grande en las giras.

D: Sí, en grande y grandioso. Ver a tanta gente en un concierto impresiona.

J: Es como una fiesta. Son dos horas y entran las canciones de la gira, más las que no están en el disco. En "Destrangis" hacíamos un poquito de eléctrico, luego un parón de acústico y volvíamos con las heavys. Este años haremos lo mismo, somos de ideas fijas.

Si dejarais de disfrutar del mundo de la música, ¿os marcharíais?

J: Por supuesto. En el momento en que no disfrutemos de eso, yo pienso que nuestro lomo con patatas todos los días lo tenemos asegurado y podríamos dejarlo.

¿Y esa idea de montaros un estudio en casa?

D: Ha sido lo mejor que hemos hecho. Es una ventaja de ser rico, para qué lo vamos a negar. Eso si, valoramos el dinero muchísimo y el estudio es una pasada para nosotros.

J: Es como el mecánico que se compra su propio taller.

Después de manejarlo con instrucciones en inglés, ¿os vais a atrever a cantar en ese idioma?

D: Yo ya tengo una canción en inglés. Se titula "I don´t forget your love" y pongo juntas todas las palabras que me sé en inglés: "I don´t forget your love, I don´t forget the rainbow..." Es broma (se ríen). Yo interpreto mucho cantando y desgraciadamente no sé inglés.

¿Ahora mismo, a quién admiráis?

D: A La Excepción. Me encantaría conocerlos. Me sé todas sus canciones y soy su admirador.

J: Ojalá que triunfen.

D: Sí, porque al panorama español le falta un poco de diversidad, de "músicodiversidad". Es todo como muy lineal.

J: Sí, no todo lo que se radia es lo que hay.

D: No vamos bien en ese sentido, está todo muy establecido. También nosotros estamos establecidos dentro del círculo de los cinco o seis grupos que venden.

¿Cuál es el problema?

J: La música no es una cadena de montaje y no se pueden hacer canciones como churros, como se está haciendo. Las canciones por encargo suelen salir mal, hay que hacerlas por pasión.

D: Yo las hago por vicio: necesito hacer canciones.

¿Habéis notado de nuevo expectación entre la gente?

J: Sí, hemos notado las ganas de la gente desde el primer día que salió el disco en la radio. El calor que te dan es un ánimo para seguir. Estás en un camino y no sabes adónde vas a llegar. Pero nosotros no dejaremos de hacer música cuando no le guste a la gente, sino cuando no nos guste a nosotros.

¿Con los fans habéis tenido alguna experiencia curiosa?

D: Nosotros no tenemos fans, tenemos seguidores. No somos un grupo que vendamos nuestra belleza física. Yo creo que eso ha sido un acierto. En nuestro público tenemos niñas, niños, puretillas, abueletes, veinteañeros, treintañeros...

J: La gente nos ve y se pone a cantar, incluso niños de dos años. Es impresionante que la gente se sepa todas las letras, y eso que son trabalenguas. En este disco hay uno que es: "Cuento tantos cuentos, que ni Quentin cuenta tantos".

¿Sois una especie de poetas urbanos?

D: No queremos dar tanta importancia a lo que estamos contando, sino a cómo lo estamos contando.

Si os dijeran que con un traje y una corbata vais a vender más discos, ¿os los pondríais?

D: Nunca llevaríamos una imagen determinada. Llevamos la moda "lopri": lo primero que pillamos.

¿Qué os falta por hacer en la música?

D: Nada. Hasta ahora tenemos todos nuestros objetivos cumplidos. Hemos hecho una colaboración con María Jiménez en una canción de Sabina; una versión de una canción de Los Chichos; una versión de una canción de Camarón y una canción de una versión de Peret. Ya está. El póquer.

J: Ya nos quedamos con el póker.