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        ESTOPA DESTRANGIS ¿LA CALLE ES TUYA? VOCES DE ULTRARUMBA    
     
  ENTREVISTA LEVANTE - EMV  
 
Entrevista en Levante - EMV
 
   
EXTRAIDA DE:
FECHA ENTREVISTA:
21 de Agosto de 2006
REALIZADA POR:

Juan Pablo Palladino

     
 

«Hay más música además de la que suena en la radio pero es difícil de encontrar»

La de Jose y David Muñoz parece una historia con final feliz. Aunque aún les quede mucho por recorrer a estos hermanos de 27 y 30 años, respectivamente. Los integrantes del dúo Estopa pasaron de trabajar en una fábrica de coches a vender más de 3 millones de discos gracias a su rumba-rock. Un éxito que para muchos puede resultar vertiginoso.
«¿Vértigo? Pues no, porque como hemos estado en una pequeña nube no sabemos a qué altura vamos», confiesa Jose, el más callado de los dos, el de la guitarra. Y aclara: «De a poco vamos adquiriendo conciencia, con cada disco, con cada gira. La conciencia te hace valorar lo que has hecho y disfrutar de lo que harás».
Para cierto público rockero o popero, la fidelidad de los grupos con su estilo inicial llega a convertirse en un valor irracional. A veces, las críticas arrecian cuando un nuevo trabajo modifica los modos que la banda practicaba. Estopa lo tiene claro en este sentido. Su rumba-rock es sólo una clasificación, porque desde el principio ellos defendieron la apertura musical. Y los variados 12 temas de Voces de ultrarumba lo corroboran. «Siempre hemos tenido en cuenta nuestros gustos a la hora de componer, y si la gente lo coge, de mil maravillas. Pero cometeríamos un error si pensáramos sólo en el criterio de los demás», explica Jose.
La originalidad de la música de Estopa bebe de una sutil sencillez. ¿Planificada, acaso? «Nunca hay premeditación. No somos tan buenos como para componer un tema sabiendo que va a ir por determinado camino». Una sencillez que parece signar también sus vidas, curtidas en barrios de Cornellá de Llobregat, Barcelona. «Nosotros hacemos lo que nos gusta, vestimos como nos gusta y comemos lo que nos gusta. Tenemos los mismos gustos y nos jode lo mismo que nos jodía antes», espeta el más joven de los Muñoz.
Compara la lógica de sus canciones con la de un cómic, una pintura o un corto. «Queremos que haya muchos colores y que tengan cambios, que en un momento de la película cambie el brillo, el ritmo; que cambien de principio a fin». Sobre estas composiciones oscilantes con base rumbera viajan anécdotas propias y de terceros, cargadas de ironía. Historias que, según aclara el guitarrista, no persiguen la moraleja. Eso sí, cuentan una verdad propia, que surge de la realidad puesta «bajo el prisma» de sus ojos. «Es una realidad bastante real», afirma.
Así aparecen referencias a las drogas. «Siempre que hablamos del tema diferenciamos lo que es droga dura, como la cocaína o el LSD, de las blandas, como las cervezas o el hachís. Cuando con más naturalidad se hable de este tipo de drogas menos tabúes habrá. Eso sí, no hablamos de la coca como algo bueno», aclara el de Cornellà.
Frente a una sórdida escena pop donde proliferan los productos de blando contenido, Estopa se exhibe como uno de esos grupos que opta por contar algo. Contar lo que pasa y les pasa, desde lo más cotidiano a las temáticas esenciales de todos los tiempos, pero de una manera particular. «Se puede cantar sobre el amor sin caer en la ñoñería. Pero bueno, lo que suena en la radio no es todo lo que hay. Existe mucha música [elogiable] que se hace pero que es difícil de encontrar, y más de una vez me he llevado grandes sorpresas».
Las verdades de Estopa se evidencian en frases como «¡qué mal repartido está el mundo desde el primer mes de enero!». Estos hermanos transforman en hechos la teoría de que la música conforma un mecanismo de expresión. Un vehículo que, entre otras virtudes, ayuda a extirpar y compartir demonios. Jose, por lo pronto, tiene bien identificados los suyos: «Lo que más me preocupa desde siempre es el hambre en el tercer mundo. Pero últimamente también me están tocando mucho los cojones los fuegos intencionados, los trabajos precarios y demás injusticias diarias».