Canto como ladran los perros, ladro como cantan los hombres, vivo como el protagonista de un entierro y muero en la boda de un espermatozoide. Derrocho cheques sin fondo y bebo sólo por ser abstemio, sufro como el último premio gordo, gozo como el último gordo sin premio y te veo, con los ojos cerrados te sueño, con los ojos abiertos subo al cielo con cien mil pecados y rezo para bajar al infierno, bajar al infierno. Me rajo si me ojeas de reojo, de lejos me cojo una jarra y me mojo, que mis ojitos rojos se ponen. Me rajo si me ojeas de reojo, de lejos me cojo una jarra y me mojo, que tus ojitos rojos me ponen. Trabajo en pensar un gran pensamiento, pienso en trabajar en un gran trabajo, lloro como el último hombre de hierro y me troncho como un recién castrado. Cobro dinero negro de droga, pago dinero blanco a un camello, un pez en el agua como yo no se ahoga si no tiene la soga al cuello ¡sí! Desato el nudo de tu garganta, te ato a la pata de la cama, me entierro en el horno de tus mantas y desentierro mi hacha de guerra afilada, de guerra afilada. Me rajo si me ojeas de reojo, de lejos me cojo una jarra y me mojo, que tus ojitos rojos me ponen. Me ponen porque tu estás muy buena y mi cabeza es muy mala, porque a veces no piensa, a veces se atabala, a ratos va a oscuras, a ratos se aclara. Confundo los bolos con las balas, me fundo con la funda de la guitarra, me callo y lo digo todo y abro el pico y no digo nada, y no digo nada. (x2) Me rajo si me ojeas de reojo, de lejos me cojo una jarra y me mojo, que mis ojitos rojos se ponen. Me rajo si me ojeas de reojo, de lejos me cojo una jarra y me mojo, que tus ojitos rojos me ponen.