Hace ya tanto tiempo que no me llamas, que me estoy planteando salirte a encontrar. Yo te he buscado siempre de madrugada, cuando cayó la noche te fui a buscar. Hace ya tanto tiempo que no sé nada de ti, que le he dado mil vueltas a la almohada. Vaya sorpresa ya al empezar el día, porque siempre apareces cuando a ti te da la gana. Qué suerte la mía de verte de día, hace tantas noches de juergas vacías, que ya no veía la luz que lucía flores de alegría. Qué suerte la mía de verte tendía, qué pena que no sea así todos los días. Porque a veces me lío y a veces me lían, en la lotería que sin jugar toca. La vida está loca mejor que me ría, qué pena que no sea así todos los días. Porque a veces me lío y a veces me lían, en la lotería que sin jugar toca. Mira que he imaginado este momento, que ya se me ha olvidado otra cosa pensar. Bienvenida a nuestro Hotel California, cuando caiga la noche venme a buscar. Qué suerte la mía de verte de día, hace tantas noches de juergas vacías, que ya no veía la luz que lucía flores de alegría. Qué suerte la mía de verte tendía, qué pena que no sea así todos los días. Porque a veces me lío y a veces me lían, en la lotería que sin jugar toca. La vida está loca mejor que me ría, qué pena que no sea así todos los días. Porque a veces me lío y a veces me lían, en la lotería que sin jugar toca. Miradas perdías, besos sin saliva, latas que delatan mis noches movidas, que mojan tu cama, que llenan mi vida de cerveza fría. Alientos que faltan, suspiros que sobran, hogueras que enfrían, manos a la obra. Qué suerte la mía de verte tendía, qué pena que no sea así todos los días. Papapapapá, Papapapapá, Papapapapá Qué suerte la mía de verte tendía, qué pena que no sea así todos los días. Porque a veces me lío y a veces me lían, en la lotería que sin jugar toca. La vida está loca mejor que me ría, qué pena que no sea así todos los días. Porque a veces me lío y a veces me lían, en la lotería que sin jugar toca. Chico... ¡Toma! Que to, que to, que to, que to, ¡que toma! ¡Toma! ¡Toma!, ¡Toma! Toma!